Después del triunfo frente a Estudiantes y en la antesala del debut en la Copa Sudamericana, San Lorenzo también se mueve fuerte fuera de la cancha. Con los dos cupos disponibles por las graves lesiones de Gastón Hernández y Ezequiel Cerutti, la idea de Gustavo Álvarez es clara: sumar variantes para afrontar un semestre cargado entre torneo local y competencia internacional.
La principal preocupación sigue siendo la misma desde aquel post partido frente a Boca: la necesidad de incorporar un marcador central para reemplazar a Tonga. En ese contexto, en las últimas horas el club hizo un movimiento importante que le permite seguir negociando sin resignar la posibilidad de usar a un eventual refuerzo en la Copa.
¿Qué hizo? Inscribió a Agustín García Basso y a Ramiro Funes Mori en la lista de buena fe de la Sudamericana, que cerró el viernes. La maniobra le abre la puerta a San Lorenzo para seguir avanzando por alguno de los dos —o incluso por ambos— y, en caso de cerrar la operación, poder utilizarlos también en el certamen continental, además del torneo argentino.
La prioridad sigue siendo García Basso, el central de Racing por el que Boedo ya había insistido hace varias semanas. Incluso ahora, con el debut copero a la vuelta de la esquina, el Ciclón volvió a acelerar por él y ya presentó una oferta formal por un préstamo hasta diciembre con un cargo de 150.000 dólares y una opción de compra de 700.000.
🚨Detalles de la oferta de #SanLorenzo por García Basso
— Germán García Grova (@GerGarciaGrova) April 5, 2026
📌Préstamo hasta fin de año con un cargo de US$150.000 y una opción de compra de US$700.000
📍Ésta noche está pautada una comunicación para que #Racing responda. https://t.co/4GTWQCVbS4
Del lado del futbolista, además, existe predisposición para salir. García Basso ya había hecho fuerza hace un tiempo para cambiar de aire, en medio de una situación contractual tensa con Racing, club con el que arrastra diferencias por la actualización de su vínculo y por trabas que ya tuvo cuando aparecieron otras ofertas.
Sin embargo, la postura de Racing hasta ahora fue otra. La dirigencia de Avellaneda no venía contemplando una cesión y su idea era venderlo, con una cotización cercana a los 2 millones de dólares. Por eso, ahora habrá que esperar si la presión del jugador y el nuevo intento de San Lorenzo logran modificar esa posición.
Más allá de que en Racing volvió a sumar minutos —incluso el último clásico lo jugó por la lesión de Gabriel Rojas—, en Boedo no bajan los brazos. La necesidad está marcada, Álvarez dio el OK y la dirigencia ya volvió a la carga. ¿Y qué pasa si no hay acuerdo? Ahí habría que empezar a acelerar por la opción de Funes Mori.
En plena previa de la Sudamericana, San Lorenzo también juega su partido en el mercado.
