Después del empate frente a Deportivo Cuenca en Ecuador, el plantel de San Lorenzo ya regresó a Buenos Aires y ahora cambiará rápidamente el foco. La Copa Sudamericana quedará momentáneamente de lado porque el próximo compromiso será nada menos que el clásico frente a River por los octavos de final del Torneo Apertura.
El equipo de Gustavo Álvarez volvió inmediatamente al país después del desgaste físico de la altura de Cuenca y tendrá apenas unos días para preparar el duelo del próximo domingo a las 19 horas en el estadio Monumental. A partir de este jueves, el entrenador empezará a evaluar cómo llegan físicamente sus futbolistas después de la seguidilla de partidos y del largo viaje.
Además, el DT azulgrana ya sabe que tendrá una baja importante para el clásico: Alexis Cuello no podrá estar presente por suspensión después de la expulsión sufrida en el cierre del partido contra Independiente.
Mucho de lo que ocurra con el calendario azulgrana dependerá justamente de lo que pase en Núñez. Si San Lorenzo consigue eliminar a River y avanzar a los cuartos de final, volverá a jugar apenas unos días después, en la semana del miércoles 13 de mayo, frente al ganador del cruce entre Vélez y Gimnasia de La Plata.
En cambio, si queda eliminado del torneo local, el Ciclón tendrá cerca de diez días de trabajo antes de volver a jugar oficialmente. En ese caso, el próximo compromiso será nuevamente por la Copa Sudamericana, cuando visite a Santos el martes 20 de mayo a las 19 horas, en un partido que será decisivo para la clasificación.
Después de ese encuentro en Brasil, San Lorenzo cerrará la fase de grupos del certamen continental el martes 26 de mayo a las 21.30 horas, cuando reciba en el Nuevo Gasómetro a Deportivo Recoleta.
Por eso, el equipo de Álvarez entra en una etapa determinante de la temporada. Entre playoffs y Copa Sudamericana, San Lorenzo se jugará gran parte de su semestre en cuestión de días.
