De regreso en la titularidad después de ausentarse en el debut de la Copa Sudamericana ante Recoleta, Jhohan Romaña fue uno de los que dio la cara tras el 0-0 de San Lorenzo frente a Newell’s en Rosario. Y el colombiano no ocultó la bronca por el resultado.
El defensor reconoció que el partido era el que el equipo imaginaba en la previa, pero marcó que al Ciclón le faltó peso en los metros finales para traducir el trámite en una victoria. “Sabíamos que iba a ser un partido trabado. Nosotros, con nuestras herramientas, teníamos que ser más incisivos y poder concretar las situaciones que creamos”, analizó.
El empate dejó al Ciclón todavía fuera de la zona de clasificación por diferencia de gol, y esa oportunidad perdida fue uno de los puntos que más lamentó Romaña. “El punto es importante, pero sabíamos que con la victoria nos poníamos en buena posición. Se vienen tres partidos muy jodidos que los tenemos que sacar adelante”, sostuvo.
Bronca interna y autocrítica
La imagen que dejó San Lorenzo en Rosario volvió a encender alarmas por la falta de profundidad ofensiva, y Romaña fue directo al describir cómo quedó el vestuario tras el encuentro. “El grupo está triste y caliente porque sabíamos que hoy tres puntos nos acercaban al objetivo, que era importante ganar”, expresó.
Y profundizó esa sensación con una autocrítica fuerte sobre el rendimiento colectivo. “Nos vamos con la sensación de que podíamos haber dado mucho más. Es fútbol, tenemos una linda oportunidad el jueves y esperemos estar a la altura”.
Doble competencia, máxima exigencia
Pensando en lo que viene, Romaña fue claro: San Lorenzo no puede elegir entre una competencia u otra. La obligación es pelear en ambos frentes. “Tenemos que clasificar en el torneo y la Copa. Hay que trabajar el doble porque no nos está alcanzando”.
En esa línea, también dejó un mensaje puertas adentro sobre la responsabilidad que implica vestir la camiseta azulgrana, sobre todo en este momento del semestre. “Tenemos una responsabilidad grande. El trabajo está y está en nosotros trasladarlo al terreno de juego”.
Y cerró con una frase que resume el momento del equipo: “San Lorenzo es un grande y sabemos lo que implica jugar de visitante o de local, nos hacemos cargo de eso. No hay excusas de nada: tenemos que ganar y mejorar”.
Ahora, el próximo desafío será este jueves en el Nuevo Gasómetro, cuando el equipo de Gustavo Álvarez reciba a Deportivo Cuenca en un partido clave por la Copa Sudamericana.
