Álvarez no se conforma: del “festejo mesurado” al aviso para lo que viene

El DT azulgrana analizó la victoria ante Deportivo Cuenca, valoró la mejora en el segundo tiempo y dejó en claro que el equipo debe sostener una idea ambiciosa.

Redacción
Álvarez no se conforma: del “festejo mesurado” al aviso para lo que viene

San Lorenzo volvió al triunfo y encontró alivio en la Copa Sudamericana, pero Gustavo Álvarez dejó en claro que el resultado, por sí solo, no alcanza. El entrenador azulgrana analizó el 2-0 ante Deportivo Cuenca con una mirada más profunda, enfocada en el proceso y en la evolución del equipo, en una noche que, puertas adentro, era tan necesaria como exigente.

Había que ganar pero, paralelamente, mejorar el rendimiento”, marcó de entrada el DT, dejando en evidencia que la preocupación no pasaba solo por sumar de a tres. En ese sentido, remarcó una idea que viene repitiendo desde su llegada: “Siempre digo que los equipos son un proceso de construcción permanente, que cuando crece se acerca a los buenos resultados”.

De menor a mayor y con una señal positiva

El desarrollo del partido reflejó esa búsqueda. Un primer tiempo con dudas, imprecisiones y poca fluidez, y un complemento en el que San Lorenzo logró acercarse más a lo que pretende su entrenador. Así lo entendió el propio Álvarez: “Fuimos de menos a más. El segundo tiempo del equipo se acerca un poco más a lo que queremos”.

Sin embargo, lejos de dejarse llevar por la euforia, eligió la mesura: “Me queda una sensación de tranquilidad, de un festejo muy mesurado”. Una declaración que también habla del momento: el equipo dio un paso adelante, pero todavía está lejos de consolidarse.

Una idea clara: no especular nunca

Más allá del análisis puntual del partido, Álvarez dejó una definición que expone su identidad como entrenador. Para el DT, el carácter de un equipo se mide en los momentos clave, y ahí no hay margen para retroceder.

El fútbol permanentemente es una muestra de carácter. Cuando hacemos un gol o nos hacen, no debemos cambiar, tenemos que seguir, respetar el plan”, explicó. Y fue aún más directo: “Cuando hacemos el gol hay que ir a buscarlo, y liquidarlo con el tercero. Quizás especular no trae buenas consecuencias. El rival percibe que aflojaste”.

En ese sentido, su mensaje es claro: San Lorenzo debe sostener una postura agresiva, con equilibrio, pero sin resignar protagonismo. “Con el equilibrio adecuado, hay que atacar siempre”, resumió.

Reali, el cambio que rompió el partido

Dentro de ese crecimiento que mostró el equipo en el segundo tiempo, hubo un nombre propio que se destacó: el de Matías Reali. El extremo ingresó desde el banco y fue determinante en el desarrollo del partido, participando directamente en los dos goles.

Álvarez no dudó en resaltarlo: “Entró muy bien, con frescura, con ritmo. Me parece un muy buen partido suyo”. Su impacto fue inmediato: primero con el centro para el cabezazo de Romaña y luego con el desborde y asistencia para el gol de Tripicchio.

Sin pausa: ya piensa en Vélez

Pero en el fútbol no hay tiempo para quedarse. Y Álvarez lo dejó claro apenas terminó el análisis del partido. Con una seguidilla exigente por delante, el foco ya cambió.

“En unos días tenemos que volver a jugar, con un equipo muy complicado que puede ser decisivo para nuestro futuro”, advirtió, en referencia al duelo del lunes ante Vélez por el Torneo Apertura.

Y cerró con una frase que resume su postura: “Siempre nos vamos a preparar para ganar el próximo partido. Hoy tenemos 100% la cabeza en Vélez. Por el club que representamos siempre vamos a ir por los tres puntos, no hay lugar para especulaciones”.

San Lorenzo ganó y tomó aire. Pero para su entrenador, esto recién empieza.

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