San Lorenzo ya tiene todo listo para una noche copera que puede marcar buena parte de su camino internacional. Este lunes, en la última práctica antes de recibir a Santos por la tercera fecha de la Copa Sudamericana, Gustavo Álvarez terminó de confirmar lo que se venía perfilando: repetirá el mismo equipo por tercer partido consecutivo.
El entrenador azulgrana ya había dado una fuerte señal en el entrenamiento del domingo, cuando paró exactamente el mismo once que viene de conseguir un triunfo clave frente a Platense en Vicente López. Y este lunes, en la práctica de pelota parada, volvió a ratificar esa formación, despejando cualquier duda de cara al compromiso copero.
La decisión marca una certeza futbolística que hasta hace poco parecía lejana: Álvarez encontró una base. Esa estructura comenzó a consolidarse en el empate ante Vélez, donde probablemente jugó sus mejores 45 minutos del año. Luego sostuvo buenas sensaciones en la victoria contra el Calmar, con solidez, oficio y un triunfo que lo acomodó en zona de playoffs. Ahora, el DT apuesta por la continuidad.
Con este panorama, el once será exactamente el mismo que salió de arranque en los últimos dos compromisos, una señal clara de confianza del cuerpo técnico hacia una formación que empieza a darle respuestas dentro de la cancha.
La formación de San Lorenzo vs. Santos
Orlando Gill; Ezequiel Herrera, Jhohan Romaña, Lautaro Montenegro; Nicolás Tripichio, Facundo Gulli, Manuel Insaurralde, Mathias de Ritis; Matías Reali; Alexis Cuello y Rodrigo Auzmendi.
Una oportunidad clave para afirmarse en la cima
Más allá del envión anímico por el presente local, el choque frente a Santos aparece como una gran oportunidad para San Lorenzo en la Copa. El Ciclón llega como líder del Grupo D con 4 puntos, producto del empate ante Recoleta en Paraguay y la victoria frente a Deportivo Cuenca en el Nuevo Gasómetro.
Detrás aparece Deportivo Cuenca con 3 unidades, Recoleta suma 2, mientras que Santos —que arrancaba como favorito en la previa— cierra la zona con apenas 1 punto, obligado a sumar para no quedar comprometido.
Por eso, para San Lorenzo no será un partido más: si gana, dará un paso gigante rumbo a la clasificación y, además, empezará a perfilarse como serio candidato a quedarse con el grupo. Con el equipo definido, confianza en alza y un Nuevo Gasómetro que promete estar colmado, el Ciclón tiene una chance inmejorable para seguir alimentando la ilusión.
