San Lorenzo todavía intenta recuperarse del durísimo golpe que significó la eliminación de la Copa Sudamericana. El equipo de Gustavo Álvarez tenía todo servido para clasificar: ganando avanzaba primero y hasta empatando le alcanzaba para meterse en la próxima fase. Sin embargo, perdió 1-0 ante Recoleta en el Nuevo Gasómetro y quedó afuera de manera inesperada.
La reacción de la gente fue inmediata. Hubo silbidos, insultos y volvió a escucharse el clásico “que se vayan todos” en Boedo, en otra noche caliente para un club golpeado futbolística e institucionalmente. El equipo decepcionó en el partido más importante del semestre y dejó escapar el gran objetivo que tenía por delante.
Ahora bien, después del mazazo continental, a San Lorenzo todavía le queda una última función antes del receso por el Mundial. Y otra vez será un duelo de eliminación directa.
Cuándo juega San Lorenzo vs. Riestra
El próximo partido de San Lorenzo será ante Deportivo Riestra por los 16avos de final de la Copa Argentina. El encuentro se jugará el miércoles 3 de junio a las 21.10 horas en el estadio Nuevo Francisco Urbano de Morón.
Será un cruce decisivo: el ganador avanzará a los octavos de final y el perdedor quedará eliminado. En caso de empate en los 90 minutos, la clasificación se definirá directamente por penales.
Para el equipo de Gustavo Álvarez será además la última presentación del semestre. Un cierre de temporada que pasó de la ilusión al golpe en cuestión de semanas.
Porque hace apenas 17 días San Lorenzo había quedado eliminado por penales frente a River en el Torneo Apertura, después de un partido dramático en el Monumental. Y ahora llegó otro impacto todavía más fuerte: la caída contra Recoleta en un grupo donde parecía tener todo encaminado para avanzar.
Qué pasa si San Lorenzo le gana a Riestra
Si logra superar a Riestra, San Lorenzo avanzará a los octavos de final de la Copa Argentina, donde ya espera Gimnasia y Esgrima La Plata, que viene de eliminar a Acassuso tras ganarle 3-0.
Por eso, más allá del clima pesado que quedó después de la eliminación en la Sudamericana, el partido del miércoles aparece como una obligación para el Ciclón. No solamente para seguir con vida en otra competencia, sino también para intentar cerrar el semestre con una mínima señal de reacción después de una semana que volvió a dejar a Boedo envuelto en bronca y desilusión.
