Hay historias que nunca terminan de cerrar. Y la de Facundo Bruera en San Lorenzo parece ser una de ellas. Cuando todo indicaba que el delantero debía regresar a Boedo tras finalizar su segundo préstamo en Barracas Central, empezaron a surgir versiones que apuntan a un escenario completamente distinto.
El atacante llegó al club en agosto de 2024 como una de las apuestas de la gestión encabezada por Marcelo Moretti. Sin embargo, su paso por San Lorenzo fue prácticamente inexistente: apenas disputó tres partidos oficiales y acumuló solamente 18 minutos en cancha antes de salir del equipo.
Ahora, cuando parecía que debía reincorporarse al plantel azulgrana, comenzó a tomar fuerza una alternativa inesperada. Desde Barracas Central, el club vinculado al presidente de la AFA, Claudio Tapia, analizarían adquirir un porcentaje menor de su ficha para mantenerlo en la institución y evitar su regreso a Boedo.
Un caso que siempre estuvo rodeado de interrogantes
La llegada de Bruera a San Lorenzo fue una de las operaciones más discutidas del ciclo Moretti.
En aquel momento, desde el club se informó que se había adquirido el 50% del pase por 1.200.000 dólares. Sin embargo, desde Olimpia de Paraguay, institución propietaria de sus derechos, sostuvieron otra versión: aseguraban que San Lorenzo había comprado el 40% de la ficha y que el monto de la operación había sido de 1.250.000 dólares.
Las diferencias ya generaban dudas en aquel entonces. Pero meses después aparecieron nuevos elementos.
En diciembre de 2024, una publicación de La Nación reveló que el propio jugador habría aportado parte del dinero utilizado para concretar la transferencia. Según esa información, Bruera le habría prestado 648.000 dólares a San Lorenzo para cerrar la operación.
De acuerdo a esa versión, la institución se habría comprometido a devolver ese dinero a través de primas distribuidas a lo largo del contrato firmado por el futbolista, que se extiende hasta diciembre de 2027.
Y, claro, otro dato llamativo de toda esta historia es que, mientras Bruera jugaba en Barracas Central, San Lorenzo continuó haciéndose cargo de su contrato. Es decir, el delantero pasó dos temporadas fuera del club, pero manteniendo un vínculo económico vigente con la institución azulgrana.
Barracas quiere retenerlo
El problema es que la reglamentación ya no permite extender nuevamente la cesión bajo la misma modalidad. Por eso comenzó a tomar fuerza una alternativa diferente: que Barracas compre entre un 20% y un 30% de la ficha para mantener al delantero dentro de su estructura. Todavía no existe una confirmación oficial sobre la operación, pero las versiones son cada vez más insistentes.
Y el contexto tampoco pasa desapercibido. Barracas es identificado desde hace años como el club más cercano al poder de la AFA. Por eso, cualquier movimiento alrededor del futuro de Bruera inevitablemente genera especulaciones dentro del mundo San Lorenzo.
Un tema que deberá resolver la nueva dirigencia
La situación representa ahora un desafío para la conducción que encabeza Marcelo Culotta. La nueva Comisión Directiva asumió hace apenas algunos días y deberá definir qué postura tomar con un futbolista que todavía tiene contrato vigente hasta diciembre de 2027, pero cuya situación viene arrastrando dudas desde el momento mismo de su llegada al club.
Más que un problema heredado, se trata de un expediente abierto que atraviesa distintas gestiones y que todavía no encontró una resolución definitiva.
Por eso, además de resolver el futuro deportivo de Bruera, la dirigencia también deberá definir cómo administrar una operación que desde el principio estuvo rodeada de cifras contradictorias, movimientos difíciles de explicar y una serie de situaciones que siguen generando interrogantes.
Por eso, si finalmente se concreta la operación con Barracas Central, se cerrará una historia que comenzó con más preguntas que respuestas y que, casi un año después, sigue generando interrogantes en el mundo azulgrana.
