Orlando Gill ya disfruta de unos días de descanso en Paraguay después de un Mundial que lo puso en la mira del fútbol internacional. El arquero de San Lorenzo fue una de las grandes figuras de la Copa del Mundo, brilló especialmente en los cruces frente a Alemania y Francia, fue elegido MVP en ambos encuentros y, pese a la eliminación de la Albirroja, se convirtió en uno de los nombres propios del torneo.
El regreso a su país fue una muestra de lo que generó su actuación. La selección paraguaya fue recibida por una multitud en Asunción, el presidente Santiago Peña homenajeó al plantel y hasta tuvo un gesto de reverencia con el arquero azulgrana, que se llevó gran parte de los aplausos tras su enorme campeonato.
La sorpresa que encontró en Instagram
Ya más relajado, Gill reveló una historia que había trascendido después del partido frente a Alemania y confirmó que recibió un mensaje de uno de los mejores arqueros del mundo: Thibaut Courtois.
“Me sorprendió. Después del partido revisé mis redes sociales y encontré su mensaje. Primero no lo creí. Entré para ver si se trataba de una cuenta falsa o algo así, pero no, era él. Es una alegría inmensa que se haya tomado el tiempo para escribirme“, contó el arquero paraguayo.
Pero la historia no terminó ahí. Gill respondió el mensaje del arquero del Real Madrid y la conversación continuó.
“Me saludó y me dijo ‘excelente’. Le dije que ojalá en algún momento podamos compartir un partido en cancha. Me respondió que estaría bueno y que cuando vuelva a España me mandará una de sus camisetas. Eso me sorprendió más todavía“, reveló.
A la espera de definir su futuro
Mientras disfruta de unos días de descanso junto a su familia, Orlando Gill ya tiene programado su regreso a San Lorenzo para el próximo lunes. Sin embargo, nadie se anima a asegurar que volverá a vestir la camiseta azulgrana.
Su gran Mundial despertó el interés de varios clubes europeos y, si alguna negociación avanza durante los próximos días, su salida podría concretarse antes incluso de reincorporarse al plantel de Néstor Gorosito. En Boedo ya asumen que, tarde o temprano, el arquero de 26 años dará el salto al exterior. Solo resta saber cuándo.
