Mientras Jhohan Romaña termina de resolver los últimos detalles para convertirse en refuerzo de León de México y Lautaro Montenegro continúa con su viaje a Italia para realizar trámites vinculados al pasaporte comunitario, en San Lorenzo hay otro caso que empieza a encender las alarmas. El protagonista, esta vez, es Manuel Insaurralde.
El volante central atraviesa una situación muy parecida a la de sus dos compañeros. Su contrato también finaliza en diciembre y, desde el 1° de julio, ya está habilitado para negociar un precontrato con cualquier club y marcharse libre a fin de año. Un escenario que vuelve a dejar a Boedo con muy poco margen de maniobra.
Hace apenas unos meses, pocos imaginaban este presente. Manu se ganó un lugar en el equipo de Gustavo Álvarez, terminó consolidándose como el volante central titular y fue uno de los futbolistas de mejor rendimiento en el último semestre. Ese crecimiento no pasó inadvertido y rápidamente comenzaron a aparecer interesados.
Talleres hizo un movimiento
En las últimas horas se supo que Talleres de Córdoba mantiene el interés por el mediocampista y ya realizó un primer intento para llevárselo. Según pudo saber Vamos Ciclón, la propuesta fue de 400 mil dólares más un 20% de una futura venta.
La respuesta de San Lorenzo fue negativa. En Boedo consideran que la cifra está muy lejos de las pretensiones del club y aspiran a recibir alrededor de un millón de dólares para desprenderse del futbolista en este mercado de pases.
Sin embargo, la negociación tiene un condicionante imposible de ignorar. El contrato de Insaurralde vence en diciembre y eso reduce considerablemente el poder de negociación del Ciclón. Los clubes interesados saben que, si esperan algunos meses más, podrán incorporarlo sin pagar un monto de transferencia.
Otra negociación contrarreloj
La historia vuelve a repetirse. Igual que sucede con Romaña y Montenegro, San Lorenzo llega sobre el límite de los tiempos para intentar resolver una situación contractual que se arrastra desde hace meses.
Ahora la dirigencia deberá decidir entre dos caminos: aceptar una oferta menor como resarcimiento económico antes de que el jugador quede libre o intentar alcanzar una renovación que le permita recuperar margen para negociar. Esta última opción no aparece nada sencilla.
No es el único interesado
Talleres no es el único club que sigue de cerca a Insaurralde. Durante las últimas semanas también fue vinculado con Santos de Brasil y, además, existen otros sondeos tanto del fútbol sudamericano como del exterior.
El atractivo es evidente: un futbolista de buen presente, con continuidad, de buena edad (27 años) y con la posibilidad de negociar libre a partir de ahora.
Un patrón que se repite
El caso de Insaurralde se suma a una lista que empieza a preocupar en Boedo. Romaña ya tiene prácticamente acordada su salida rumbo al fútbol mexicano. Montenegro todavía no renovó, está en Italia por “trámites personales” y también despierta interés desde el exterior. Los tres fueron titulares durante el ciclo de Álvarez y los tres finalizan su vínculo en diciembre.
No parece haber sido casualidad que los tres se ausentaran del amistoso frente a Sarmiento de Junín del último sábado. Oficialmente, desde San Lorenzo explicaron que no participaron por una reducción de cargas físicas. Pero detrás de cada uno de esos nombres también hay negociaciones abiertas, contratos por resolver y un mercado que promete seguir moviéndose.
