Hay historias que cuestan encontrarles una explicación. Y la de Maximiliano Zelaya es una de ellas. Porque mientras técnicos, dirigentes e hinchas fueron cambiando durante los últimos dos años y medio, hubo algo que nunca se modificó: el defensor siguió perteneciendo a San Lorenzo sin haber jugado un solo minuto oficial.
Ni en Primera. Ni en Reserva.
Ahora, finalmente, ese capítulo llegará a su fin. La dirigencia alcanzó un acuerdo para rescindir el contrato del zaguero de 29 años, que tenía vínculo vigente hasta diciembre de 2026 y dejará de pertenecer al club en los próximos días.
Un paso por San Lorenzo que nunca empezó
Zelaya llegó a Boedo a comienzos de 2024 procedente de Sportivo San Lorenzo de Paraguay. Su incorporación ya había generado una fuerte polémica desde el primer día: con 26 años, desembarcó para reforzar la Reserva y la operación estuvo impulsada por su padre, Mariano Zelaya, empresario muy cercano a la gestión encabezada por Marcelo Moretti.
Pese a eso, el defensor nunca logró hacerse un lugar. Primero entrenó con la Reserva y luego rápidamente fue promovido al plantel profesional, aunque jamás sumó minutos oficiales. Su primera convocatoria llegó recién en octubre de 2024 y apenas tuvo rodaje en un amistoso contra Peñarol en la pretemporada del verano 2025.
Después, durante el Torneo Apertura dirigido por Miguel Ángel Russo, integró la lista de concentrados en todos los partidos de la fase regular. Sin embargo, nunca ingresó.
La última vez que apareció entre los citados fue el 19 de mayo de 2025, en los cuartos de final de ese mismo campeonato frente a Argentinos Juniors. Desde entonces, pasó más de un año sin volver a integrar una convocatoria.
Un contrato que llegó a su fin
En los últimas semanas, Zelaya incluso había dejado de entrenarse porque lo habían bajado a Reserva. Tras algunas ausencias, San Lorenzo lo intimó para que volviera a presentarse en Ciudad Deportiva y, una vez reincorporado, comenzó a trabajar con el plantel de juveniles mientras las partes negociaban la desvinculación.
Finalmente, el acuerdo llegó y el club pondrá fin a uno de los contratos más llamativos de los últimos años. El defensor cerrará así un ciclo de dos años y medio en el que nunca pudo debutar oficialmente con la camiseta azulgrana.
Detrás de su llegada también aparece la figura de su padre: Mariano Zelaya, empresario que tuvo participación en distintas operaciones durante la gestión anterior, como las incorporaciones de Orlando Gill y Jhohan Romaña, además de haber intervenido en la compra del 60% del pase de Alexis Cuello a Almagro.
Ahora, con la rescisión acordada, San Lorenzo le pondrá punto final a una historia que nunca terminó de encontrar una explicación futbolística.
