Es una señal hacia abajo. En medio de un plantel que todavía busca encontrar certezas y con varios chicos que pueden ser soluciones, San Lorenzo decidió avanzar con dos nombres que vienen haciendo su camino dentro del club. Después de la determinación de asegurar a Demian Talavera, habrá otros dos futbolistas que pasarán a formar parte de la nómina profesional.
Los elegidos son Lucio Greco y Alan Salas, dos integrantes de la Reserva que dirige Damián Castellanos y que en Boedo consideran proyectos con posibilidades de llegar a Primera. Ambos tendrán su primer contrato profesional y comenzarán así una nueva etapa después de varios años de formación.
De Infantiles a su primer contrato
Greco es uno de esos casos que representan el recorrido completo dentro de San Lorenzo. Marcador central, categoría 2007, llegó al club desde Infantiles de AFA y atravesó todas las divisiones inferiores con la camiseta azulgrana.
A comienzos de 2025 tuvo su estreno en Reserva y desde entonces comenzó a sumar experiencia en una categoría que funciona como último escalón antes de Primera. En el club valoran su evolución y, sobre todo, las condiciones que mostró durante este proceso. Por eso decidieron darle el respaldo contractual y empezar a proyectarlo hacia el plantel profesional.
El goleador que llegó desde Córdoba

El otro nombre es Salas. Centrodelantero categoría 2006, llegó a Boedo en 2023 desde, justamente, San Lorenzo de Córdoba y en poco tiempo consiguió hacerse notar a fuerza de goles.
Es un nueve diestro, alto y espigado, aunque no queda atado al área: también suele tirarse hacia los costados para participar del juego. Su capacidad para convertir lo transformó en una de las principales referencias ofensivas de la Reserva.
Su debut en esa categoría se produjo a comienzos de 2025, cuando todavía estaba Damián Ayude al frente del equipo. Desde entonces fue ganando protagonismo y terminó convirtiéndose en uno de los nombres que el club decidió cuidar pensando en el futuro.
Más contratos para los proyectos del club
La decisión de avanzar con Greco y Salas se suma a la de Talavera y refleja una intención concreta de San Lorenzo: asegurar a los futbolistas que considera con proyección antes de que puedan quedar expuestos a situaciones contractuales.
Para el defensor y el goleador será también el reconocimiento a un camino diferente. Uno lleva prácticamente toda una vida en Boedo; el otro llegó con incertidumbre desde el Interior hace apenas tres años y consiguió ganarse un lugar rápidamente.
Ahora los dos tendrán algo que hasta el momento les faltaba: su primer contrato profesional y la posibilidad de empezar a pelear, desde adentro, por ese salto a Primera que aparece como el próximo objetivo.
