Alan Salas vivió una noche que difícilmente olvide. El delantero de 19 años volvió a sumar minutos para San Lorenzo en el triunfo 1-0 ante Talleres y, después del partido, terminó llorando en el medio de la cancha mientras sus compañeros festejaban la victoria. La imagen llamó la atención, pero detrás de esas lágrimas había mucho más que la chance de gol que acababa de desperdiciar.
El juvenil había tenido una oportunidad inmejorable sobre el final. San Lorenzo encontró mal parado a Talleres en una contra, encaró a Ezequiel Unsain, se sacó muy bien de encima a un defensor y quedó en posición de definir. Sin embargo, su remate terminó desviado.
Salas quedó visiblemente golpeado por la situación. Mientras sus compañeros celebraban los tres puntos, él siguió lamentándose por esa oportunidad que se le había escapado y terminó quebrándose en llanto en la mitad de la cancha. Sus compañeros se acercaron para consolarlo y acompañarlo en un momento que, con el paso de las horas, el propio futbolista pudo explicar.
El motivo de las lágrimas
Ya con la imagen procesada tras varios días, Salas habló con Radio La Red y contó qué había pasado por su cabeza en esos minutos. Y dejó claro que el llanto no había sido solamente por el gol que no pudo convertir.
“Se me vinieron muchas cosas a la cabeza. También era por el debut en esta cancha que lo había soñado muchas veces. Quería hacer mi gol en Primera, gritarlo con la gente que es lo más lindo. Cuando venís a la cancha te emocionás con la hinchada”, explicó.
La posibilidad de marcar su primer gol en Primera se mezcló, entonces, con la emoción de haber jugado por primera vez en el Nuevo Gasómetro. Un escenario que había imaginado muchas veces y que finalmente pudo pisar como futbolista profesional de San Lorenzo.
Y lejos de quedarse con la frustración por aquella definición, el delantero también se mostró convencido de que tendrá nuevas oportunidades. “Después ya sé que van a venir, y van a ser varios”, aseguró.
¡¡HABRÁ REVANCHA, PIBE!! Alan Salas, delantero de tan solo 19 años, se erró una chance clarísima sobre el final del triunfo 1-0 de San Lorenzo ante Talleres y, una vez finalizado el partido, lloró desconsolado… ¡Cabeza arriba! pic.twitter.com/hvnd2d7DGa
— SportsCenter (@SC_ESPN) September 6, 2026
El orgullo de vestir la camiseta de San Lorenzo
Salas también habló de lo que significa para él jugar con la camiseta azulgrana y del vínculo que empezó a construir con los hinchas en sus primeros minutos en Primera. “La gente siente la camiseta y el apoyo que te da te lleva a estar ahí arriba, por eso te dan ganas de defenderla a muerte”, expresó.
El delantero llegó a San Lorenzo desde Córdoba en 2023 y rápidamente dio el salto a Reserva, donde comenzó a destacarse a fuerza de goles. Ese rendimiento le abrió las puertas del plantel profesional y, en pocas semanas, pasó de jugar en Reserva a tener sus primeros minutos en Primera.
“Fue todo muy rápido. Gracias a Dios se dio así y me pude mantener”, contó al recordar ese recorrido.
La familia y el sueño que empezó a cumplirse
Detrás de ese crecimiento también aparece el acompañamiento de su familia y de su gente. Salas contó cómo vivieron ellos este momento y puso especial énfasis en sus raíces. “Mi familia está muy feliz, orgullosa. En mi barrio (Ituzaingó, en Córdoba) están muy contentos porque soy un chico humilde que vino por sus sueños”, relató.
Así, aquella imagen del delantero llorando después del triunfo ante Talleres tuvo una explicación que fue mucho más allá de una ocasión desperdiciada. Salas acababa de cumplir uno de los sueños que había imaginado durante años: jugar en el Nuevo Gasómetro con la camiseta de San Lorenzo.
El gol no llegó esa noche. Pero, para el juvenil, todavía habrá tiempo. Lo importante ya había empezado.

