En una noche caótica en el Nuevo Gasómetro, hubo una acción que terminó de explicar el derrumbe total de San Lorenzo. Cuando parecía que podía encenderse una mínima ilusión, la expulsión de Agustín Ladstatter terminó de dinamitar cualquier intento de reacción ante Defensa y Justicia.
El equipo ya caía con claridad, pero el primer descuento de Rodrigo Auzmendi a los 19′ del complemento había generado un leve envión anímico en las tribunas. En ese contexto, con la gente empujando y la esperanza de al menos meterse en partido, llegó la jugada que cambió definitivamente el rumbo.
Todo nació de un error propio: un mal pase hacia atrás de Herrera dejó la pelota servida para Juan Manuel Gutiérrez, que encaraba una contra peligrosa. Sin chances reales de recuperar la pelota, Ladstatter reaccionó de la peor manera: fue desde atrás y le aplicó un patadón en la mitad de la cancha. Roja directa, sin discusión.
LADSTATTER PEGÓ UN PATADÓN DE ATRÁS Y VIO LA ROJA EN SAN LORENZO ❌ #LPFxTNTSports
— TNT Sports Argentina (@TNTSportsAR) March 16, 2026
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La decisión del árbitro fue inmediata y también incuestionable. Pero lo que más llamó la atención fue la reacción del banco: nadie protestó. Las caras lo dijeron todo. Fue una expulsión producto de la calentura, de la impotencia y de un momento totalmente fuera de contexto.
Corrían apenas 21 minutos del segundo tiempo y, si el panorama ya era complicado, con uno menos se volvió directamente imposible. A partir de ahí, el equipo se desordenó aún más, perdió cualquier tipo de estructura y quedó expuesto ante un rival que no perdonó.
Ni siquiera el propio Ladstatter pareció discutir demasiado la sanción. Se retiró al vestuario con gestos de bronca y alguna protesta, pero consciente de que había cometido un error grave. Una acción irresponsable que no solo condicionó el partido, sino que también dejó en evidencia el descontrol emocional de un equipo golpeado.
Lo que podía ser un intento de reacción terminó siendo el punto final. Con uno menos, San Lorenzo se desmoronó por completo y la noche cerró con una goleada 5-2 que profundiza la crisis.
