Desde que asumió Gustavo Álvarez, uno de los sectores que más cambios sufrió en San Lorenzo fue la banda izquierda. En apenas cuatro partidos, el entrenador alternó continuamente entre Mathias De Ritis y Teo Rodríguez Pagano, una decisión que ya empieza a marcar una tendencia táctica dentro del equipo.
Los números lo reflejan con claridad: ambos fueron titulares en dos partidos cada uno y, además, en casi todos los encuentros terminaron reemplazándose entre sí. Cuando arrancó uno, el otro ingresó en el complemento.
La secuencia volvió a repetirse en el 0-0 ante Newell’s, donde comenzó De Ritis y en el segundo tiempo ingresó Rodríguez Pagano, otra vez en un cambio espejo que ya no parece casualidad.
Después del encuentro, Álvarez fue consultado por esta situación y reveló que las amonestaciones condicionaron varias de sus decisiones: “Los jugadores jóvenes, sobre todo, cuando son amonestados, yo prefiero no arriesgar. En este fútbol tan parejo es mucho jugar con diez”, señaló.
Incluso, fue más específico sobre el caso del uruguayo: “De Ritis salió dos veces por eso”.
Una rotación que ya es marca del ciclo
Más allá del tema disciplinario, lo cierto es que la rotación en ese sector no responde solamente a las tarjetas. Álvarez también dejó en claro que evalúa el presente de cada uno y las características del rival antes de definir: “En los entrenamientos voy viendo quién está mejor y tomo decisiones en función del partido”.
Ahí aparece otro punto interesante del análisis: para el DT, no hay una diferencia marcada entre ambos. En su lectura, los rendimientos vienen siendo parejos, aunque reconoció que en el caso de De Ritis las amarillas aceleraron varios cambios.
“Veo dos rendimientos parejos, pero quizás el tema de Mathias, las amonestaciones hicieron que tome decisiones tempranas de cambio”, manifestó el técnico.
Un lugar en deuda
En la cancha, la realidad es que ninguno de los dos logró adueñarse definitivamente del puesto. De Ritis mostró por momentos una faceta más agresiva en ataque, incluso participando en algunas jugadas importantes del semestre, pero en defensa viene sufriendo.
Ante Newell’s, por ejemplo, fue superado durante varios pasajes del primer tiempo por Mazzanti y Méndez, una de las zonas por donde más insistió el equipo rosarino.
Rodríguez Pagano, por su parte, tampoco logró cambiar del todo el panorama cuando ingresó: aportó algo más de dinámica, pero también tuvo problemas en los retrocesos.
En definitiva, la banda izquierda sigue siendo uno de los puestos más abiertos del once de Álvarez, una zona en la que el técnico todavía busca equilibrio entre profundidad ofensiva y solidez defensiva. Y, al menos por ahora, todo indica que la rotación entre ambos seguirá siendo una constante.
