A 48 horas del debut de San Lorenzo en la Copa de la Liga, el domingo desde las 18.30 horas contra Lanús en la Fortaleza, llamó la atención una ausencia en el entrenamiento: Adam Bareiro, una de las piezas fundamentales del equipo, no trabajó a la par de sus compañeros en la Ciudad Deportiva. ¿Qué pasó? El Príncipe, autor de varios goles importantes en los últimos partidos, sufrió un traumatismo en una de sus rodillas por lo cual el cuerpo médico decidió que realice ejercicios en kinesiología esperando por la pronta recuperación. Claro, esto hacía prever que su presencia estaba en duda para jugar ante el Granate. Pero nada de eso ocurrió, fue por precaución más que nada.
Blandi entre algodones
