Una de las decisiones de Rubén Insúa que causó revuelo para visitar a Argentinos fue la de sacar a Sebastián Torrico y darle una nueva posibilidad a Augusto Batalla. El ex River, de 26 años, cumplió. Es verdad que prácticamente no lo probaron, pero igual aportó seguridad para descolgar algunos centros y tapar las pelotas que pasaron cerca del arco.
“Me enteré al mediodía que atajaba, cuando fue la charla técnica. Como digo siempre, hay que trabajar en silencio, darle y darle… Preparado para cuando me toque estar a disposición del entrenador y, sobre todo, intentar colaborar con mis compañeros“, afirmó el arquero, que parece volver a adueñarse del puesto tras jugar como titular ante Central Córdoba, Tigre y Barracas.
