Mientras San Lorenzo intenta dejar atrás el flojo 0-0 frente a Newell’s y empieza a poner el foco en la Copa Sudamericana, del otro lado también hay un rival que llega con heridas recientes. Deportivo Cuenca, próximo adversario del Ciclón este jueves en el Nuevo Gasómetro, viene de sufrir una derrota tan dura como inesperada en el campeonato ecuatoriano.
El conjunto dirigido por Jorge Célico cayó 3-2 como local frente a Independiente del Valle, líder de la liga, en un partido que parecía tener controlado. Cuenca se había puesto 2-0 arriba con goles de Jorge Ordoñez a los 26′ de la primera parte y Germán Rivero a los 56′ del complemento.
Sin embargo, en apenas cinco minutos, entre los 70 y los 75, el puntero reaccionó y le dio vuelta el resultado con una ráfaga demoledora con goles de Carlos González, Junior Sornoza y Riquelme Angulo. Una caída que, sin dudas, puede impactar en lo anímico de cara al cruce en Boedo.
Más allá de ese golpe, el presente en su torneo doméstico no es malo: marcha quinto con 11 puntos, aunque ya quedó a una distancia considerable del líder, que suma 19 unidades.
Cómo llega en la Sudamericana
En la Sudamericana la historia arrancó distinta. Deportivo Cuenca llega a Buenos Aires con el envión que le dio el gran triunfo en el debut, cuando sorprendió a Santos y lo derrotó 1-0 como local, resultado que lo dejó como único puntero del Grupo D con tres puntos.
Detrás aparecen San Lorenzo y Recoleta con una unidad cada uno, mientras que el conjunto brasileño cierra la tabla sin puntos. Por eso, para el Ciclón el partido toma un valor clave: si gana, puede treparse a la cima de la zona y empezar a acomodarse en el torneo internacional, en un momento en el que necesita resultados y una mejora futbolística urgente.
En Boedo lo saben: después de los empates ante Recoleta y Newell’s, este partido aparece como una gran oportunidad para cambiar el clima y reencontrarse con su gente.
