Todavía sigue fresca la bronca por la eliminación contra River, una noche en la que San Lorenzo estuvo muy cerca de dar el golpe. Y dentro de ese partido que dejó dolor en el mundo azulgrana, uno de los nombres que volvió a quedar en el centro de la escena fue el de Fabricio López, autor del segundo gol del Ciclón y protagonista de uno de los momentos más emocionantes de la serie.
Pero más allá de aquel tanto que ilusionó a todos en Núñez, por estas horas el foco alrededor del lateral derecho pasa también por otra cuestión importante: su futuro contractual. Es que López es el único futbolista del plantel que finaliza su vínculo el próximo 30 de junio.
Una decisión que San Lorenzo debe tomar
El defensor de 23 años está a préstamo desde Deportivo Armenio y el club azulgrana tendrá que definir en las próximas semanas si ejecuta o no la opción de compra para quedarse con parte de su pase.
La situación no admite demasiadas demoras. Después de haber renovado el préstamo a mediados de 2025, esta vez ya no existe la posibilidad de extender nuevamente esa cesión, por lo que San Lorenzo deberá decidir si invierte por el futbolista o si López regresa a Armenio una vez finalizado el semestre.
Las condiciones ya están establecidas: la opción es de 400 mil dólares por el 50% de la ficha. Ahora la pelota quedará del lado de la dirigencia y también del cuerpo técnico encabezado por Gustavo Álvarez, que deberá definir si lo seguirá considerando una pieza útil para el plantel.
Un fin de semestre que puede ser decisivo
En ese contexto, estos últimos partidos de Copa Sudamericana pueden terminar siendo determinantes para el futuro del lateral. San Lorenzo todavía debe enfrentar a Santos y luego cerrar la fase de grupos frente a Recoleta, encuentros en los que López buscará seguir sumando argumentos para quedarse en el club.
El defensor llegó al Ciclón a principios de 2024 después de una prueba junto a otros futbolistas del ascenso. En aquel momento, fue el único que logró convencer al cuerpo técnico de Damián Ayude y terminó incorporándose primero a la Reserva.
Con el tiempo empezó a ganarse su lugar. Debutó en Primera en mayo de ese año, en el empate 1-1 frente a Godoy Cruz, y desde entonces ya acumuló 24 partidos oficiales con la camiseta azulgrana, además del gol que convirtió recientemente en el Monumental.
De una prueba a pelear por quedarse
Antes de llegar a San Lorenzo, López había tenido paso por la Selección Sub-20 del Ascenso y era uno de los proyectos interesantes de Deportivo Armenio. En Boedo fue creciendo de a poco, primero desde atrás y luego alternando minutos en Primera hasta transformarse en una variante habitual dentro del plantel profesional.
Ahora, mientras San Lorenzo empieza a pensar también en el armado del próximo semestre, el lateral atraviesa días importantes para definir si aquella historia que comenzó con una simple prueba tendrá continuidad en el club o si llegará a su final en junio.
