Cuando todo parecía indicar que Franco Lorenzón tenía los días contados en San Lorenzo, el panorama cambió de manera inesperada. El defensor de 25 años, que hasta hace apenas unos días tenía encaminada su salida del club, decidió ponerle un freno a esa posibilidad y esperar unos días más antes de definir su futuro.
La explicación tiene un nombre propio: Néstor Raúl Gorosito. La llegada del nuevo entrenador modificó los planes del marcador central, que ahora buscará aprovechar el inicio del ciclo para intentar convencer al cuerpo técnico de que merece una oportunidad en el plantel profesional durante el segundo semestre.
La salida estaba encaminada
Hasta hace pocos días, la rescisión del vínculo aparecía como el escenario más probable para Lorenzón. Incluso, mientras analizaba su salida de Boedo, ya había clubes interesados en incorporarlo.
Deportivo Morón, donde jugó a préstamo durante la última temporada, volvió a consultar por su situación. También Quilmes lo tiene en carpeta, mientras que otra de las alternativas que se analizaban era que el defensor rescindiera su contrato conservando un porcentaje de su pase antes de incorporarse a otro club.
Sin embargo, la llegada de Gorosito hizo que el futbolista cambiara de postura. Antes de cerrar definitivamente su salida, quiere ser observado por el nuevo entrenador y conocer si tendrá un lugar dentro del plantel.
Quiere ganarse una última oportunidad
La intención de Lorenzón es pelear el puesto desde adentro y aprovechar que comienza un nuevo ciclo, convencido de que todos los futbolistas vuelven a ser evaluados desde cero con la llegada de un nuevo cuerpo técnico.
Una muestra de esa decisión se vio este sábado. El defensor participó de la jornada amistosa frente a Sarmiento de Junín y sumó minutos en el segundo equipo que utilizó Walter Perazzo durante el último ensayo antes de cederle el mando a Gorosito.
La decisión final será de Pipo
El próximo lunes comenzará oficialmente el ciclo de Gorosito al frente del plantel profesional y será el nuevo entrenador quien defina el futuro del zaguero.
Si considera que puede ser una alternativa para afrontar el segundo semestre, Lorenzón continuará en San Lorenzo. En cambio, si el cuerpo técnico entiende que no tendrá lugar dentro del plantel, el defensor retomará las negociaciones para buscar una salida y continuar su carrera lejos de Boedo.
Por ahora, la rescisión quedó en pausa. Y Lorenzón apostará por una última oportunidad para intentar cambiar un destino que, hasta hace apenas unos días, parecía prácticamente definido.
