En medio de la necesidad de reorganizar la defensa, San Lorenzo tendrá este lunes contra Defensa y Justicia una novedad importante en el equipo titular: Guzmán Corujo jugará por primera vez desde el arranque con la camiseta azulgrana.
El uruguayo será el encargado de ocupar el lugar que dejó vacante Gastón Hernández, quien sufrió la rotura de ligamentos cruzados en el clásico frente a Boca. Y más allá de tratarse apenas de su segundo partido en el club, el contexto lo pone frente a una prueba importante: demostrar si puede convertirse en una alternativa real para la defensa titular.
Un debut exprés en la Bombonera
Corujo ya tuvo sus primeros minutos con la camiseta de San Lorenzo el último miércoles en La Bombonera. Ingresó justamente en lugar de la Tonga tras la lesión del capitán y disputó los últimos minutos del encuentro.
En ese breve tramo de partido, el uruguayo mostró firmeza en los cruces y resolvió con seguridad las pelotas que pasaron por su sector, dejando una impresión positiva teniendo en cuenta que se trataba de sus primeros minutos en el fútbol argentino y en un escenario exigente.
Ahora el desafío será diferente: sostener el nivel durante un partido completo y en un equipo que necesita respuestas en una zona sensible del campo.
Mientras San Lorenzo busca un central
La situación de Corujo también está marcada por el contexto del mercado de pases. Tras la lesión de Hernández, en San Lorenzo la prioridad es sumar un marcador central zurdo que pueda ocupar ese lugar de manera estable.
El principal apuntado era Agustín García Basso, pero la posibilidad se cayó porque Racing solo aceptaba venderlo y pretende una cifra cercana a los dos millones de dólares, un monto que hoy el club azulgrana no puede afrontar.
Mientras tanto, siguen apareciendo nombres ofrecidos por representantes y algunos están siendo analizados, aunque por ahora ninguno terminó de convencer. En ese escenario, la actuación de Corujo puede empezar a pesar más de lo esperado.
Seis meses sin jugar un partido completo
Otro dato que suma incertidumbre es que el defensor de 29 años lleva varios meses sin completar un partido oficial. La última vez que jugó los 90 minutos fue el 28 de septiembre del año pasado con Deportivo Cali, en la victoria 3-1 frente a Águilas Doradas por el torneo colombiano.
Después de ese encuentro apenas volvió a sumar un minuto ante Deportivo Pereira y no volvió a tener participación oficial hasta su debut con San Lorenzo en el clásico frente a Boca. Por eso, el partido ante Defensa y Justicia también servirá para medir su respuesta física y futbolística en un encuentro completo.
En el Nuevo Gasómetro, entonces, Corujo tendrá una oportunidad importante: empezar a mostrarse ante los hinchas y demostrar si puede convertirse en una solución interna para el lugar que dejó vacante Hernández.
