Jhohan Romaña dejó el Monumental con bronca, dolor y una sensación difícil de explicar. Porque San Lorenzo estuvo a segundos de eliminar a River, jugó una hora y media con diez jugadores y tuvo dos oportunidades concretas para cerrar la serie por penales. Pero no alcanzó. Y el defensor azulgrana, una de las grandes figuras del partido, no ocultó el golpe que significó la eliminación.
“Es una locura. Un dolor muy grande. Esa calentura de que lo tuvimos dos veces. Se nos va en muy poco tiempo y duele mucho que no lo podemos mantener”, reconoció en zona mixta, todavía atravesado por el desenlace de una noche increíble en Núñez.
“No nos está alcanzando”
Romaña fue uno de los puntos más altos de San Lorenzo durante los 120 minutos. Firme para sostener al equipo en defensa, sobre todo después de la expulsión de Matías Reali, terminó siendo uno de los referentes futbolísticos y emocionales del Ciclón en un partido de máxima tensión.
Sin embargo, más allá del esfuerzo colectivo, el colombiano hizo una fuerte autocrítica por la deuda que mantiene el equipo en los clásicos. “No nos está alcanzando, no hemos podido ganar un bendito clásico en mucho tiempo. Vamos a tener que poner la cara y hacernos cargo”, disparó.
Y agregó: “Era importante para nosotros después del partido que estábamos haciendo y la deuda que tenemos con nuestra gente. Nos queda la Copa, tenemos que clasificar como sea. Valoro el trabajo de mis compañeros, me quedo con eso”.
El dolor por el final y los penales
El central también se refirió al empate agónico de River en la última jugada del suplementario, una acción que terminó cambiando completamente la historia de la serie. “Lo vieron todos. Se nos escapó, ese es el dolor”, resumió.
Además, habló sobre la definición por penales, en la que San Lorenzo tuvo dos match points para avanzar y terminó quedando afuera. Romaña reconoció que estaba disponible para ejecutar, aunque respetó la decisión de sus compañeros.
“Estaba bien. Los compañeros estaban para patear, lo decidieron. Qué voy a decir, me voy con calentura porque podría patear y hago el gol, pero es fútbol y cosas de suerte. Lastimosamente no pudieron convertir”.
Y cerró con una frase que reflejó el golpe anímico que dejó la eliminación: “El partido se nos va faltando 30 segundos. Ahora es poner la cara, seguir adelante, seguir creciendo… sé que son palabras que repetimos mucho pero no queda otra”.
