San Lorenzo hizo lo que tenía que hacer. Ganó, despejó dudas y, además, aprovechó el resultado ajeno para subirse a la cima del Grupo D de la Copa Sudamericana. Con el 2-0 frente a Deportivo Cuenca en el Nuevo Gasómetro, el equipo de Gustavo Álvarez llegó a los 4 puntos y quedó como único líder tras dos fechas.
La jornada ya había entregado una señal inesperada desde Brasil. El empate 1-1 entre Santos y Recoleta, con un flojo rendimiento del conjunto brasileño incluso con Neymar como bandera, dejó el grupo abierto y le dio al Ciclón una oportunidad clara. Y no la dejó pasar. En una noche que fue de menor a mayor, logró imponerse con autoridad en el complemento y capitalizar un resultado que puede marcar un punto de partida.
El elenco azulgrana había arrancado con dudas, en línea con lo que venía mostrando en sus últimas presentaciones. Un primer tiempo parejo, con pocas ideas y sin demasiado ritmo, en el que, aun así, generó las situaciones más claras. Pero en el segundo tiempo cambió la cara: fue más agresivo, más profundo y encontró los caminos que no había tenido en la etapa inicial.
Los goles de Johan Romaña y Nicolás Tripichio terminaron de encaminar una victoria que era necesaria desde todo punto de vista: en lo futbolístico, en lo anímico y en lo numérico. Porque además de mejorar su imagen, San Lorenzo se acomodó en la tabla y ahora mira a todos desde arriba.
Con este resultado, el Grupo D quedó con San Lorenzo como líder con 4 unidades, seguido por Deportivo Cuenca con 3, mientras que Recoleta suma 2 y Santos cierra con apenas 1 punto, en lo que por ahora es la gran decepción de la zona.
Se viene el Santos de Neymar

Ahora, habrá un pequeño parate en la competencia y la Copa retomará en dos semanas con una fecha clave. El martes 28 de abril, San Lorenzo recibirá a Santos en el Nuevo Gasómetro desde las 19 horas, en un partido que puede empezar a definir el rumbo del grupo. Ese mismo día, pero a las 21.30, Deportivo Cuenca será local ante Recoleta en Ecuador.
San Lorenzo, por lo pronto, ya hizo su parte. Ganó cuando tenía que ganar, respondió en un momento de dudas y se puso arriba. Ahora, el desafío será sostenerlo.
