San Lorenzo luchó con 10, estuvo a segundos de la hazaña y quedó afuera por penales

El Ciclón resistió más de una hora con un jugador menos, estuvo dos veces arriba en el marcador y River se lo empató en la última. Después, falló en los penales y quedó eliminado.

Por
Luis Espada
Redactor. Desde 2017 escribiendo de San Lorenzo. Antes en Málaga.
Lautaro Montenegro en el clásico San Lorenzo vs River

Hay eliminaciones que dejan bronca. Otras dejan orgullo. Y la de San Lorenzo en el Monumental tuvo un poco de las dos. El equipo de Gustavo Álvarez quedó afuera del Torneo Apertura de la manera más cruel imaginable: después de jugar 90 minutos con un hombre menos, de aguantar a River en Núñez, de estar dos veces arriba en el marcador y de tener dos match points en la tanda de penales. El Ciclón rozó una clasificación histórica, pero terminó cayendo desde los doce pasos en una noche dramática y cargada de emociones.

Porque este San Lorenzo dejó el alma. Jugó al límite físico y emocional. Resistió cuando parecía quebrarse, volvió a golpear cuando ya casi no tenía piernas y convirtió el Monumental en un escenario de nerviosismo e impaciencia. Pero el fútbol, a veces, también tiene una cuota de crueldad imposible de explicar.

Auzmendi golpeó cuando peor la pasaba

San Lorenzo sufrió desde el inicio. River salió decidido a empujarlo contra el arco de Orlando Gill y el equipo de Álvarez nunca logró tener el control de la pelota. Fausto Vera avisó de cabeza y después volvió a exigir al arquero azulgrana con un remate bajo que el paraguayo sacó con una reacción tremenda sobre el palo izquierdo.

El problema para el Ciclón aparecía sobre el sector de Herrera, donde Marcos Acuña desbordaba seguido y generaba preocupación. Y cuando el partido ya era complicado, todo empeoró todavía más: Matías Reali llegó tarde, le pegó un planchazo muy fuerte a Galván y Sebastián Zunino, tras el llamado del VAR, lo expulsó correctamente.

Con diez hombres, San Lorenzo parecía condenado a aguantar. Sin embargo, encontró aire donde nadie lo esperaba. En una salida larga de Gill, De Ritis peinó, Rodrigo Auzmendi descargó y el Perrito Barrios armó una jugada brillante para asistir al delantero, que fue rápido al área y apareció de frente para meter un cabezazo perfecto para poner el 1-0.

River sintió el golpe. Y San Lorenzo, aun sufriendo, llegó al descanso arriba en el marcador después de resistir la última del primer tiempo, cuando De Ritis rechazó mal y Galván casi lo empató con una volea que pasó muy cerca.

River reaccionó, pero San Lorenzo volvió a levantarse

Coudet movió rápido el banco y mandó a Juanfer Quintero a la cancha para buscar más claridad. River adelantó líneas y encontró el empate temprano en el complemento: el colombiano metió una asistencia precisa para Acuña, que apareció solo por el segundo palo y dejó sin chances a Gill.

Parecía que el partido se le venía definitivamente encima a San Lorenzo. Sin embargo, el equipo de Álvarez volvió a mostrar carácter. Antes del empate incluso había tenido el segundo en una contra clarísima: Martínez Quarta falló en la salida, Barrios asistió a Auzmendi y el remate del uruguayo obligó a una enorme reacción de Beltrán.

River empujó más por obligación que por claridad. Quintero manejó la pelota, Acuña siguió siendo peligroso y Gill respondió bien cada vez que lo exigieron. Con el correr de los minutos, el local empezó a entrar en la ansiedad y San Lorenzo encontró la forma de llevar el partido al suplementario.

El Ciclón estuvo a segundos de la hazaña

En el alargue apareció otra vez el corazón azulgrana. A los cinco minutos del primer suplementario, Gulli metió un centro preciso y Fabricio López apareció por el segundo palo para clavar un cabezazo bárbaro y desatar la locura de todo San Lorenzo.

River quedó envuelto en nervios e insultos. El Monumental se impacientó y el equipo de Coudet perdió claridad. Apenas generó una situación clara en esos primeros 15 minutos, cuando Subiabre quedó mano a mano y definió por arriba del travesaño.

En el segundo suplementario, San Lorenzo resistió como pudo. Montiel convirtió un gol que fue correctamente anulado por posición adelantada y el Ciclón parecía abrazarse a una clasificación heroica. Pero el fútbol tenía preparada otra escena imposible.

Ya en tiempo cumplido, Juanfer Quintero tiró un centro venenoso que nadie llegó a tocar. La pelota picó, se cerró contra el segundo palo y dejó sin respuesta a Gill. River empató 2-2 en la última jugada del partido y llevó la definición a los penales.

Los penales más crueles

La serie tuvo de todo. Insaurralde, Corujo y Herazo convirtieron para San Lorenzo. Gill se hizo gigante y le atajó los remates a Galoppo y Kendry Páez. El Ciclón tenía dos penales para cerrar la clasificación.

Pero ahí apareció la tragedia deportiva. Primero Rodríguez pateó cruzado y Beltrán lo tapó. Después Ignacio Perruzzi tuvo también la clasificación y la tiró por arriba del travesaño.

En el uno a uno, Mathias De Ritis ejecutó cruzado, Beltrán alcanzó a desviarla, la pelota pegó en el palo, recorrió toda la línea y salió. Ahí se terminó todo.

San Lorenzo cayó de pie. Quedó eliminado, sí. Pero también dejó una muestra enorme de carácter. Con diez jugadores casi toda la serie, estuvo a segundos de una clasificación épica y se fue entre el dolor de una derrota cruel y el reconocimiento de una actuación que, aun sin premio, tuvo alma de hazaña.

Comparte esta noticia