La figura de Néstor Ortigoza está marcada a fuego en la historia de San Lorenzo. Fue el encargado de convertir el penal más importante en la final de la Copa Libertadores 2014, un gol que lo metió para siempre en el corazón azulgrana.
Sin embargo, su imagen se vio envuelta en polémicas tras su paso como dirigente en la gestión de Marcelo Moretti y su posterior suspensión como socio por parte del Tribunal de Ética y Disciplina del club, luego de la difusión de videos vinculados a violencia de género.
En las últimas horas, Ortigoza salió a hablar en el canal del periodista Hugo Balassone y dejó fuertes declaraciones. Se defendió, apuntó contra sectores internos y también se adjudicó decisiones deportivas que, según su visión, dieron resultado.
“Me quisieron perjudicar”
“Me quisieron perjudicar pero no entendí por qué. Moretti es Moretti y yo soy Ortigoza. La imagen que yo vi de él es muy triste, pero no estuve para opinar e ir en profundidad sobre lo que pasó en su momento”, expresó el ex volante, en referencia al actual contexto institucional.
Además, aseguró que nunca actuó en contra del club: “Yo al club no le hice nada”.
Ortigoza sostuvo que advirtió sobre problemas en la conducción y que eso le costó su lugar: “Yo he ido a la cancha y la gente conmigo se portó espectacular. Cuando vi que no funcionaban las cosas, dije ‘esto está mal’. No me quisieron escuchar y me corrieron, pero yo no iba a renunciar porque hice las cosas bien”.
Apuntes internos y acusaciones
El ex mediocampista también apuntó contra sectores vinculados a la interna política: “Que un barrabrava, que hoy es dirigente, mande a que me puteen no me cambia. Eso lo saben todos”.
Y agregó sobre los pasacalles que aparecieron en su contra: “Ponen un pasacalle: ‘Ortigoza, sos de Boca’… Eso no lo hace el hincha de San Lorenzo, pero lo tomo de quien viene, no me afecta para nada. Al final todo se ubica y todo se sabe”.
Se atribuyó incorporaciones
En su defensa, Ortigoza remarcó decisiones deportivas que, según explicó, llevaron su firma: “A Damián Ayude lo traje yo. A Romano, el coordinador de inferiores, lo traje yo. ¿A Jhohan Romaña quién lo trajo? Yo. ¿A Orlando Gill quién lo trajo? Yo. A Alexis Cuello también lo traje yo”.
De esta manera, buscó marcar su influencia en el armado de estructuras y planteles durante su paso por la dirigencia.
Su mirada sobre Tinelli y Lammens
Ortigoza también se refirió a las gestiones anteriores, encabezadas por Marcelo Tinelli y Matías Lammens. “Tuve buenas y malas”, confesó.
Y dejó una reflexión crítica sobre el final de ese ciclo: “Creo que el gran error fue cuando pusieron gente y se hicieron a un costado. Cuando ellos estaban el club funcionaba. Nunca hubo problemas económicos en el día a día, viajábamos en avión privado, las canchas estaban buenas… San Lorenzo se manejaba como un club grande”.
Ortigoza, ex ídolo de muchos por le hecho dentro de la cancha, intenta hoy despegar su legado futbolístico del turbulento paso por la política interna del club. Mientras tanto, su figura sigue generando divisiones en el mundo azulgrana.
