San Lorenzo cayó por 84-82 ante Quimsa en el Polideportivo Roberto Pando en un partido ajustado, cambiante y condicionado desde la previa. El encuentro se disputó a puertas cerradas, producto del paro general de la CGT y la adhesión de la UTEDYC que impidió el ingreso del público, una situación que generó malestar en el club.
Antes del salto inicial, la dirigencia azulgrana elevó un reclamo formal a la Asociación de Clubes (ADC) por el perjuicio que implicaba disputar el partido sin público. En la nota, el Ciclón remarcó el daño económico y deportivo, señalando el impacto para los jugadores, el club y también para socios y abonados que no pudieron asistir al encuentro.
Ya en el juego, la historia fue pareja desde el arranque. Quimsa se llevó el primer cuarto 19-17 y mantuvo la ventaja al descanso, ampliándola a 44-38. Sin embargo, el equipo de Sebastián Burtín reaccionó en el tercer período, ajustó en defensa y logró darlo vuelta para cerrar ese parcial 63-61, encendiendo la ilusión.
El último cuarto fue palo a palo. Ambos equipos intercambiaron el liderazgo y llegaron igualados al cierre, pero la visita estuvo más precisa en las últimas posesiones y terminó quedándose con el triunfo por 84-82.
Más allá de la derrota, en el club quedó la sensación de que el contexto influyó. En el Pando, el respaldo del público suele ser un factor determinante, especialmente en un momento en el que el equipo busca consolidar su recuperación en la Liga Nacional.
Con este resultado, San Lorenzo quedó con un récord de 9 victorias y 15 derrotas, manteniéndose en el puesto 16 de la tabla. El próximo compromiso será el sábado a las 11:30, nuevamente en Boedo, cuando reciba a Instituto de Córdoba, con la misión de volver al triunfo ante su gente.
