La reestructuración de San Lorenzo no solo alcanza al fútbol. Mientras el club intenta reordenar distintas áreas deportivas, el básquet también atraviesa una etapa de cambios profundos. A pocos días de confirmar el regreso de Gonzalo García como entrenador, el conjunto azulgrana sufrió dos bajas sensibles de cara a la próxima temporada de la Liga Nacional.
Se trata de Selem Safar y Lucas Pérez, dos jugadores de experiencia que fueron protagonistas en los últimos años y que ya tienen nuevo destino fuera de Boedo.
Selem Safar continuará en Peñarol
El primero en despedirse fue Selem Safar. El escolta de 39 años cerró su segunda etapa en Boedo luego de regresar en uno de los momentos más complejos de la institución.
Más allá de los resultados deportivos, el experimentado jugador fue uno de los referentes del plantel y una pieza importante para acompañar el crecimiento de varios juveniles en una etapa donde el objetivo principal pasó por sostener al club en la máxima categoría del básquet argentino.
Ahora continuará su carrera en Peñarol de Mar del Plata, donde afrontará un nuevo desafío.
Lucas Pérez también se despidió
En las últimas horas también quedó confirmada la salida de Lucas Pérez, capitán del equipo y uno de los jugadores con mayor identificación con el plantel azulgrana en los últimos años.
El base de 38 años, que disputó las últimas cinco temporadas con la camiseta de San Lorenzo, ya había manifestado a comienzos de año su intención de dejar el club debido a los problemas económicos y los atrasos salariales. Finalmente, una vez terminada la Liga Nacional, decidió cerrar su ciclo.
Su próximo destino será Olímpico de La Banda, donde continuará su carrera.
Comienza una nueva etapa
Las salidas de Safar y Pérez representan el inicio de una renovación importante dentro del plantel.
Por ahora, el Ciclón todavía no confirmó incorporaciones, aunque el regreso de Gonzalo García, el entrenador más ganador de la historia del básquet azulgrana, marca el comienzo de un nuevo proyecto.
El objetivo será reconstruir un equipo competitivo y volver a posicionar a San Lorenzo entre los protagonistas de la Liga Nacional, recuperando la identidad que lo llevó a dominar el básquet argentino durante varios años.
