Tras el empate 0-0 de San Lorenzo frente a Deportivo Cuenca en Ecuador, Gustavo Álvarez dejó un análisis claro de lo que vio en cancha: un equipo con personalidad en la primera mitad, pero que perdió su esencia en el complemento. Además, explicó uno por uno los cambios que realizó durante el partido, varios de ellos llamativos, y cerró con un fuerte respaldo a sus futbolistas.
En su primera lectura del encuentro, el DT remarcó que “el primer tiempo el equipo maneja bien la pelota” y destacó que “fue muy aplicado en la construcción del juego y en las presiones altas”. Incluso entendió que allí estuvo la gran oportunidad desperdiciada: “Ellos tienen una situación con Ordóñez, un mano a mano, y luego llegan con dos o tres tiros libres con foules que podríamos haber evitado. Y nosotros tuvimos tres o cuatro situaciones de gol y no fuimos contundentes”, resumió.
La autocrítica llegó al hablar del complemento. Álvarez fue directo: “En el segundo tiempo fuimos de más a menos”, y profundizó con una frase que marcó el eje de su análisis: “En el primero tuvo identidad, en el segundo no. Tengo que lograr que, independientemente de los nombres propios, el equipo siga jugando de la misma forma, no desdibujarnos”.
Luego explicó sus modificaciones. Sobre la salida de Juan Cruz Rattalino, aclaró que “fue por la amarilla. En este nivel es muy difícil jugar con uno menos; la cancha rápida y la altura hacían que una falta normal pudiera parecer más espectacular y terminar en una segunda amarilla”. Por eso apostó por Facundo Gulli, buscando, según detalló, “un pasaje más vertical para asociar con Cuello y Reali”.
También justificó la salida de Nahuel Barrios: “Fue por una cuestión física, lo vi cansado en los últimos diez o quince minutos del primer tiempo”, explicó.
Uno de los movimientos más comentados fue el ingreso y posterior salida de Agustín Ladstatter, que apenas estuvo poco más de 20 minutos en cancha. Sobre eso, Álvarez detalló: “El desgaste en banda de Teo (Rodríguez Pagano) había sido grande y me pareció que no estaba tomando buenas decisiones en ataque, por eso me decidí por Ladstatter”
“En ese momento estábamos posicionados en campo rival y había que atacar más que defender. Pero empezamos a perder el control de la pelota y el cambio carece de validez, entonces decido poner a un lateral genuino”, dijo sobre el ingreso posterior de Mathias De Ritis.
Y después, justamente del cambio de Herazo por Ladstatter, agregó: “Fue para refrescar un poco y aguantar la pelota. Lo mismo que con Platense, donde no estábamos a la altura que yo quería en el campo. Cuando teníamos que salir no alcanza con uno que aguante; esa fue la intención del cambio”.
Pese al sabor amargo por la chance desperdiciada, el entrenador eligió un mensaje de respaldo absoluto al grupo: “Este plantel corre porque está convencido, sabe cómo tiene que correr. Es un plantel muy noble, que pese a la seguidilla que tenemos entrega todo y termina dejando hasta la última gota de sudor”.
En el cierre de la conferencia, también puso el foco en cómo quedó la pelea en el Grupo D de la Sudamericana. “El grupo es parejo y el margen de error es mínimo, hoy lamento el resultado”, reconoció, consciente de que el Ciclón dejó pasar una buena oportunidad para sacar una diferencia más amplia.
Pero rápidamente cambió el chip y ya apuntó al próximo gran desafío: el clásico del domingo frente a River por los octavos de final del Torneo Apertura. Álvarez elogió al rival, aunque también destacó la evolución de su equipo: “Es un clásico. River tiene jerarquía y un buen entrenador, pero San Lorenzo está creciendo”, aseguró.
Con la misma convicción, cerró con un mensaje fuerte de cara al cruce eliminatorio en el Monumental: “Hemos crecido y no hubo ningún partido en el que no hayamos tenido chances de ganar. Soy optimista: el domingo tendremos que dar una muestra de carácter y autoridad”, avisó el entrenador azulgrana, que ya empezó a jugar otro partido decisivo.
