La decisión sorprendió apenas se conoció. San Lorenzo resolvió bajar a Cuarta División a Demian Talavera, Ramiro Pedroza, Cristian Gallardo y Branco Salinardi, los cuatro futbolistas representados por Patricio Lombilla. Oficialmente no hubo explicaciones, aunque rápidamente la medida fue vinculada con el conflicto que se generó alrededor de Lautaro Montenegro, otro de los jugadores manejados por el mismo representante.
Con el correr de las horas, el caso escaló todavía más.
Primero, el periodista Martín “Bocha” Flores, de Radio La Red, aseguró que el lateral estuvo en Emiratos Árabes Unidos, donde incluso se habría realizado estudios médicos y firmado un precontrato con un club de ese país. Más tarde, César Luis Merlo fue un paso más allá: informó que Montenegro ya tiene un acuerdo verbal con Al-Wahda y que ahora el club árabe intentará negociar con San Lorenzo para incorporarlo en este mercado de pases.
De Italia a Emiratos
Hasta ahora, la versión que manejaba San Lorenzo era otra.
El lunes, cuando Montenegro no se presentó al primer entrenamiento de la pretemporada y durante varias horas la dirigencia no logró ubicarlo, desde el entorno del futbolista explicaron que se encontraba en Italia, realizando trámites para obtener el pasaporte comunitario.
Sin embargo, la información de esta tarde modificó completamente el escenario al asegurar que el defensor también pasó por Medio Oriente, donde habría avanzado en su salida. Quizá directamente ni pisó suelo europeo…
Un interés ya conocido
La aparición de Al-Wahda tampoco resulta una sorpresa. El pasado 10 de junio, Vamos Ciclón informó que el club de Emiratos ya había avanzado por Montenegro y que estaba dispuesto a ofrecerle a San Lorenzo 500 mil dólares por el 70% del pase. Además, al futbolista le presentaba un contrato con cifras imposibles de igualar para la economía azulgrana.
Aquella negociación no prosperó. Tampoco avanzó la renovación del vínculo del defensor, que finaliza en diciembre.
San Lorenzo vuelve a negociar sin margen
El escenario se parece cada vez más al que el club vivió hace apenas unos días con Jhohan Romaña.
Montenegro tiene contrato solamente hasta diciembre y San Lorenzo vuelve a quedar condicionado por los tiempos. Si el defensor ya tiene un acuerdo con Al-Wahda, el Ciclón prácticamente no tiene margen de negociación: deberá alcanzar un entendimiento económico ahora o corre el riesgo de perderlo libre dentro de seis meses, sin recibir un solo dólar.
Por eso, todo indica que la dirigencia intentaría ahora repetir una fórmula similar a la utilizada con el colombiano: negociar un resarcimiento económico por los seis meses que le quedan de contrato.
La diferencia es que, mientras Romaña dejó alrededor de 800 mil dólares tras rescindir su vínculo, el caso Montenegro todavía está abierto y dependerá de la voluntad de todas las partes.
Un proyecto del club en el centro del conflicto
La situación golpea todavía más porque Montenegro es un futbolista formado íntegramente en San Lorenzo. Hizo todas las Inferiores en el club, fue capitán de la Reserva y durante el ciclo de Gustavo Álvarez logró consolidarse en Primera División, donde disputó 12 partidos oficiales.
Hoy, uno de los proyectos de la cantera azulgrana quedó envuelto en uno de los conflictos más delicados del mercado de pases.
La dirigencia todavía no se expresó públicamente. Pero, después de la decisión de apartar a los jugadores representados por Lombilla y de las informaciones que surgieron sobre el viaje y el acuerdo con Al-Wahda, la historia parece haber entrado en un punto de no retorno.
