Las estadísticas del historial entre San Lorenzo y Estudiantes marcan una ventaja clara para el Ciclón. De los 183 partidos disputados entre ambos, el CASLA se impuso en 75 oportunidades contra 51 triunfos del Pincha, mientras que 57 encuentros terminaron igualados. Una diferencia importante que, sin embargo, no termina de reflejar lo que viene ocurriendo en los últimos años, sobre todo en los cruces más recientes.
Es que, si se pone la lupa en el antecedente inmediato entre ambos, el panorama cambia y muestra un escenario mucho más parejo, e incluso incómodo para Boedo. El Ciclón acumula seis partidos sin poder vencer a Estudiantes, con un saldo de cinco empates y una derrota, una racha que expone la dificultad que le viene generando el conjunto platense cada vez que se cruzan.
Dentro de esa serie aparecen también los últimos tres enfrentamientos en el Nuevo Gasómetro, todos terminados en empate: el 1 a 1 por la Liga Profesional 2024, otro 1 a 1 por la Copa de la Liga 2024 y el 0 a 0 registrado en la Liga Profesional 2022. Es un dato que contrasta con el historial general y que marca cómo el Pincha logró cerrarle los caminos al CASLA en los últimos tiempos.
Para encontrar la última victoria de San Lorenzo hay que remontarse a la Copa de la Liga 2021, cuando el equipo entonces dirigido por Diego Dabove se impuso en La Plata, en el estadio Jorge Luis Hirschi. Aquella noche, el Ciclón ganó con goles de Juan Ramírez y Uvita Fernández, en lo que hasta hoy sigue siendo el último festejo azulgrana frente a Estudiantes.
Ahora bien, si el foco se pone exclusivamente en el Nuevo Gasómetro, aparece otro matiz interesante dentro de la previa. Más allá de que San Lorenzo no pudo ganarle en sus últimas tres presentaciones como local, Estudiantes tampoco consigue llevarse una victoria del Bajo Flores desde hace varios años, lo que también le pone contexto al cruce de esta tarde.
La última vez que el Pincha se impuso en la cancha del Ciclón fue el 23 de octubre de 2016, cuando ganó 2 a 1 por el Campeonato 2016/17. Desde entonces pasaron casi diez años sin triunfos visitantes, una marca que se suma a un historial global favorable para San Lorenzo, aunque con una cuenta pendiente clara en el presente: volver a ganarle a un rival que en los últimos seis enfrentamientos se le volvió especialmente esquivo.
