En medio del arranque del Torneo Apertura y luego de un mercado de pases condicionado en gran parte por la situación económica y el conflicto por los ingresos televisivos, San Lorenzo de Almagro recibió dos nuevas noticias complicadas vinculadas a deudas.
En las últimas horas se conoció que Cristian Tarragona y Sebastián Blanco enviaron cartas documento al club por falta de pago de acuerdos que no fueron cumplidos tras sus respectivas salidas. Ambos futbolistas intimaron legalmente a la institución ante el incumplimiento de compromisos económicos asumidos en su momento.
El caso Tarragona

Tarragona fue una de las primeras incorporaciones durante la gestión de Marcelo Moretti. El delantero firmó a comienzos de 2024 por un año, pero su ciclo fue más corto de lo previsto. En total disputó 20 partidos oficiales (10 como titular) y convirtió tres goles antes de dejar el club de manera anticipada a mitad de año.
Tras su salida continuó su carrera en el fútbol argentino y, de hecho, hace apenas una semana enfrentó a San Lorenzo defendiendo los colores de Unión de Santa Fe. Según trascendió, la intimación responde a montos que no habrían sido abonados desde su desvinculación, ocurrida hace más de un año y medio.
La situación de Blanco

El caso de Blanco es similar. El mediocampista regresó a principios de 2024 para iniciar su segundo ciclo en el club, pero entre lesiones y falta de continuidad su participación fue muy reducida. Apenas disputó 10 partidos oficiales, uno solo como titular, y convirtió un gol antes de marcharse a fines de ese mismo año.
En las últimas horas firmó contrato con Real Pilar, mientras mantiene el reclamo formal contra Boedo Lorenzo por compromisos impagos tras su salida, que se produjo hace más de un año.
Un nuevo frente económico
Las intimaciones de Tarragona y Blanco se suman a otros compromisos pendientes que arrastra la institución. La situación se da en plena transición dirigencial, con una comisión que encabeza Sergio Costantino, que deberá afrontar estos nuevos reclamos mientras el equipo intenta enfocarse en la competencia deportiva.
En un contexto financiero delicado, el club vuelve a quedar expuesto a conflictos judiciales por deudas con ex futbolistas, un escenario que se repite y que representa otro desafío para la actual conducción.
