Después del sábado libre, San Lorenzo regresó este domingo a los entrenamientos con la mira puesta en el duelo ante Estudiantes de Río Cuarto, que se jugará en el Nuevo Gasómetro en un día y horario poco habitual: este jueves desde las 17.15 horas.
La vuelta al trabajo se da tras el muy flojo empate sin goles frente a Unión de Santa Fe, un partido en el que el equipo dirigido por Damián Ayude fue ampliamente superado y en el que lo más positivo fue el punto conseguido, sostenido por Orlando Gill.
Con el objetivo de mejorar el funcionamiento colectivo y volver al triunfo ante el equipo recientemente ascendido a Primera División, el plantel azulgrana comenzó a trabajar bajo techo debido a las fuertes lluvias de esta mañana en gran parte del país.
Obligado a mejorar
San Lorenzo llega golpeado desde lo futbolístico. Primero sufrió la derrota en el clásico ante Huracán, donde mostró un nivel muy bajo tanto en lo colectivo como en lo individual. Esa imagen no solo no mejoró en Santa Fe, sino que incluso se profundizó, aunque el equipo logró rescatar un punto.
Por eso, el duelo ante Estudiantes aparece como una oportunidad ideal para recuperarse, teniendo en cuenta que el rival apenas suma un punto en el torneo: solo empató 0 a 0 con Argentinos en la segunda fecha y viene de ser goleado 4-0 por Atlético Tucumán.
¿Habrá cambios?
Por el momento es prematuro hablar de un equipo, ya que recién se completó el primer entrenamiento de la semana y todavía quedan tres prácticas por delante antes del partido.
Entre el clásico en Parque Patricios y la visita a Santa Fe, Ayude realizó tres modificaciones en la formación titular. Sin embargo, el rendimiento del equipo volvió a ser bajo, por lo que no se descartan nuevas variantes.
Con el correr de los días se irá definiendo el once inicial, pero el objetivo está claro: ganar y empezar a acomodarse en el torneo.
