San Lorenzo afronta un nuevo reclamo económico derivado de la gestión de Marcelo Moretti. Esta vez, el protagonista es Néstor Navarro, ex vicepresidente del club, quien inició una instancia de mediación prejudicial para reclamar el pago de cuatro contratos de mutuo celebrados con la institución durante 2024. El monto total incluido en el reclamo y en la propuesta de refinanciación presentada asciende a USD 2.418.793,50.
¿Qué significa esto? Los mutuos son contratos mediante los cuales una persona o entidad entrega dinero al club con el compromiso de que sea devuelto bajo determinadas condiciones y plazos. En este caso, Navarro —empresario radicado en Uruguay y uno de los dirigentes que había llegado a Boedo durante la gestión Moretti— reclama por tres obligaciones que ya vencieron y suma una cuarta cuyo vencimiento todavía no se produjo.
De los USD 2.418.793,50 reclamados, USD 1.368.793,50 corresponden al capital pendiente de tres contratos cuyos vencimientos operaron durante 2024. Los USD 1.050.000 restantes están vinculados a un cuarto mutuo, cuya documentación todavía debe ser presentada formalmente ante el club por los abogados de Navarro.
Los tres mutuos vencidos

El primero fue firmado el 26 de enero de 2024 por USD 1.561.227,50 y tenía vencimiento el 26 de marzo de ese año. Según la documentación presentada en la mediación, USD 1.526.712,50 fueron transferidos, a requerimiento y por cuenta de San Lorenzo, a una cuenta cuyo beneficiario era Yeison Gordillo, mientras que otros USD 34.515 fueron enviados a una cuenta de FIFA.
Sobre ese contrato se realizaron pagos parciales por USD 823.434. De esta manera, el capital pendiente informado actualmente es de USD 737.793,50. El acuerdo contemplaba, además, un interés punitorio del 4% anual en caso de mora.
El segundo mutuo fue firmado pocos días después, el 3 de febrero de 2024, por USD 330.000 y con vencimiento el 3 de mayo de ese año. De acuerdo con el documento, el dinero fue destinado a cancelar un pasivo que San Lorenzo mantenía con Adam Bareiro, en el marco de un convenio privado firmado días antes.
Según lo expuesto por la representación de Navarro durante la audiencia de mediación, esta obligación se encuentra impaga en su totalidad.
El tercer contrato fue firmado el 30 de julio de 2024 por USD 301.000 y vencía el 20 de agosto de ese mismo año. Tampoco se habrían realizado pagos sobre esta obligación, por lo que el capital continúa pendiente en su totalidad. Al igual que los anteriores, contemplaba un interés punitorio del 4% anual en caso de mora.
Así, los tres contratos ya vencidos acumulan un capital pendiente de USD 1.368.793,50.
El cuarto mutuo y Alexis Cuello
El reclamo también incluye un cuarto contrato por USD 1.050.000, fechado el 20 de noviembre de 2024. Pero, a diferencia de los otros tres, este mutuo todavía no está vencido y la representación legal de Navarro aún debe presentar la documentación correspondiente ante San Lorenzo.
Según lo informado durante la audiencia, el vencimiento estaría establecido para el 20 de noviembre de 2026 o dentro de los diez días posteriores a una eventual venta de Alexis Cuello, lo que ocurra primero.
La operación tendría además una cláusula vinculada con una futura transferencia del delantero. De acuerdo con lo manifestado por los abogados intervinientes, se habría establecido como interés el 60% del producido de una eventual venta, con un límite equivalente al 55% del valor total de la transferencia.
Ese cuarto contrato, entonces, todavía no representa una obligación vencida para San Lorenzo, aunque Navarro decidió incorporarlo a su propuesta global de refinanciación. Con su inclusión, el reclamo total asciende a los USD 2.418.793,50.
El reclamo de un exvicepresidente
Navarro tuvo una participación breve en la vida política de San Lorenzo durante la gestión de Moretti. Había llegado como uno de los dirigentes que aparecía como respaldo económico de aquella conducción y, efectivamente, realizó aportes de dinero que ahora intenta recuperar a través de estos contratos.
Su paso por el club, sin embargo, terminó antes de lo previsto. En medio del escándalo que involucró a Moretti por los videos en los que se lo veía con USD 20.000, Navarro dejó su cargo como vicepresidente. Su salida se produjo en un contexto de fuerte crisis institucional que derivó posteriormente en la conducción interina de Julio Lopardo y en la acefalía de la gestión.
Ahora, más de dos años después de aquellas operaciones, el exvicepresidente volvió a quedar vinculado al presente económico de San Lorenzo, aunque desde el otro lado del mostrador: como acreedor que reclama el cumplimiento de compromisos asumidos durante aquella administración.
La actual conducción del club informó que se encuentra analizando los antecedentes jurídicos, administrativos y contables de cada operación y las condiciones en las que fueron celebrados los contratos antes de tomar una posición sobre la propuesta de refinanciación.
El caso Navarro se suma así al complejo escenario económico que enfrenta San Lorenzo por obligaciones asumidas durante gestiones anteriores y que la actual dirigencia deberá ordenar para intentar regularizar las cuentas de la institución.

