La reprogramación de la AFA por el paro general organizado por la CGT dejó a San Lorenzo ante un calendario exigente entre las fechas 6 y 7 del Torneo Apertura. El partido que debía disputarse este jueves frente a Estudiantes de Río Cuarto fue reprogramado y eso terminó generando un efecto dominó que comprimió la agenda azulgrana.
El Ciclón jugará el domingo a las 17 ante Estudiantes de Río Cuarto en el Nuevo Gasómetro y volverá a presentarse el martes a las 19.15 frente a Instituto, también en Boedo. El encuentro ante el conjunto cordobés estaba pautado originalmente para las 18, pero apenas se retrasó una hora y cuarto, sin modificar el día.
En los papeles, se cumplen las 48 horas reglamentarias de descanso. Sin embargo, en la práctica, el margen de recuperación y preparación será mínimo: el partido del domingo finalizará cerca de las 19 y el del martes comenzará apenas 48 horas y algunos minutos después. San Lorenzo tendrá solo un entrenamiento completo entre ambos compromisos.
El último antecedente
La situación remite a un antecedente reciente que no dejó un buen recuerdo. La última vez que el equipo afrontó dos partidos en un lapso tan corto fue en agosto de 2024, en medio de la doble competencia entre el torneo local y la Copa Libertadores.
El domingo 18 de agosto de 2024, el equipo dirigido por Leandro Romagnoli jugó a las 14.30 en la Bombonera ante Boca. San Lorenzo comenzó ganando con goles de Andrés Vomberger e Iván Leguizamón, pero terminó cayendo 3-2 en un partido que se le escapó en el complemento.
Apenas dos días después, el martes 20 a las 21.30, el Ciclón visitó a Atlético Mineiro en Brasil por la vuelta de los octavos de final de la Copa Libertadores. Con viaje de por medio y poco descanso, perdió 1-0 y quedó eliminado del certamen continental.
En aquel caso, el margen entre un partido y otro fue levemente superior, alrededor de 51 horas, aunque con traslado internacional incluido. Ahora, la diferencia es que no habrá viaje, ya que ambos encuentros se jugarán en el Nuevo Gasómetro, pero el descanso será prácticamente el mínimo que permite el reglamento.
Así, la reprogramación dispuesta por la AFA no solo ajustó el calendario al límite, sino que además revive un antecedente cercano en el que la seguidilla de partidos terminó teniendo consecuencias deportivas negativas.
El desafío para San Lorenzo será evitar que la historia vuelva a repetirse en una semana clave del Torneo Apertura.
